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LESIONES DEPORTIVAS

Las lesiones deportivas pueden resultar de accidentes, entrenamiento inadecuada, uso indebido de los dispositivos de protección, o por ejercicios de estiramiento, calentamiento o enfriamiento insuficientes. El dolor por lesiones deportivas comunmente se debe a esguinces y torceduras, fracturas y luxaciones.

DOLOR LUMBAR

Casi todos experimentarán lumbalgia en algún momento de sus vidas. Este dolor puede variar de leve a severo y puede ser de corta o larga duración.

Comoquiera que ocurra, la lumbalgia puede dificultar muchas de las actividades diarias.

DOLOR EN HOMBRO

El desgarro del manguito rotador es un posible resultado de la inflamación del hombro.
El síndrome de la inflamación del hombro (síndrome de impedimento) se debe a:

  • La inflamación de la bolsa lubricante o bursa (sinovial) ubicada justo por encima del manguito rotador, ésto se denomina bursitis.
  • La inflamación de los tendones del manguito rotador denominada tendinitis.
  • La calcificación de los tendones debido al uso, lesiones o desgarros.

Los atletas, los trabajadores industriales, los que se dedican a trabajos de mantenimiento del hogar, generalmente sufren dolor en el hombro por la excesiva fricción o contracción (inflamación) del manguito rotador y el omóplato.

ESGUINCE DE TOBILLO

Una torcedura ocurre cuando se estiran o se desgarran uno o más ligamentos del exterior del tobillo. Si no se trata adecuadamente, puede llegar a convertirse en un problema crónico.
Dígale al doctor que es lo que estaba haciendo cuando se produjo la torcedura. El médico lo examinará y tal vez le recomiende tomarse una radiografía para estar seguro que no hay ninguna fractura de hueso. Según la cantidad de ligamentos lesionados, las torcedura se pueden clasificar en Grado I, II o III.

LESIÓN DE LIGAMENTO COLATERAL INTERNO

Anatomía
El ligamento colateral interno va desde la superficie superior interna de la parte superior de la tibia hasta la superficie inferior interna del fémur. Este ligamento ayuda a mantener estable la porción interna de la articulación de la rodilla.

Generalmente este ligamento se lesiona al sufrir un traumatismo sobre la región externa de la rodilla, haciendo que la región interna de la articulación sufra un movimiento anormal de extensión y rotación. Un bloqueo a la parte externa de la rodilla durante un juego de fútbol es una forma común para que este ligamento se lesione.

Síntomas
Los síntomas que se presentan al momento de esta lesión son que la rodilla se inflama inmediatamente haciendo que esta se bloque. Además, al momento de palpar la cara interna de la rodilla se produce dolor.

Diagnóstico
Durante la evaluación, su doctor le preguntara acerca de la lesión y como ocurrió esta. Después de discutir su sintomatología, el médico procederá a examinar su rodilla. Usualmente se encuentra inflamación en el área de la lesión. Al ejercer presión sobre esta, ocasionara dolor. Se obtendrá una prueba positiva, si al ejercer presión sobre la cara externa de la rodilla, la cara interna sufre una laxitud, acompañada de limitación en el rango de movilidad de la rodilla. Aunque en la mayoría de las ocasiones el diagnostico es clínico, su médico le puede solicitar una radiografía de la rodilla para descartar fracturas e incluso una resonancia magnética nuclear, en caso de que la sintomatología lo amerite y sea necesario determinar el grado de la lesión.

Tratamiento
El tratamiento inicial incluye reposo relativo, hielo, compresión con una venda elástica para evitar pérdida de sangre o que el moretón se vuelva más grande, elevación y si se tolera estiramientos musculares. Este tratamiento debe continuar por 24 – 72 horas. Si ya no existe dolor, se puede comenzar con movimientos sutiles de la rodilla.
Posteriormente a esta etapa de recuperación, se pueden incluir ejercicios de rehabilitación, los cuales su médico le indicara dependiendo el caso. La cirugía con frecuencia no se necesita cuando se ha roto solamente el ligamento colateral interno. La mayoría de las lesiones pueden sanar sin necesitad de inmovilizar.

DESGARRE DE MUSCULOS ISQUIOTIBIALES

Anatomía
Los músculos isquiotibiales forman la región posterior del muslo. Su función es la de flexionar la rodilla durante la marcha.

Causa
La mayoría de las ocasiones un desgarre de los músculos isquiotibiales se presenta en personas por lo general deportistas, que presentan una sobrecarga muscular debido a un mal calentamiento o al realizar un estiramiento excesivo de la musculatura del muslo sufren dolor e impedimento para continuar la marcha.

Síntomas
Los desgarres del musculo isquiotibial suelen provocarse en la porción más gruesa del músculo, son dolorosas a la palpación y movimiento, ocasionando impedimento para flexionarla rodilla provocan inflamación en el sitio de la lesión además de cambios de coloración. Por lo general provocan que usted se detenga súbitamente y se tire al suelo.

Diagnóstico
Durante la evaluación, su doctor le preguntara acerca de la lesión y como ocurrió esta. Después de discutir su sintomatología, el médico procederá a examinar su muslo. Usualmente se encuentra inflamación en el área de la lesión. Al ejercer presión sobre esta, ocasionara dolor. Además, existirá limitación en el rango de movilidad de la rodilla. Aunque en la mayoría de las ocasiones el diagnostico es clínico, su médico le puede solicitar una radiografía del muslo para descartar fracturas e incluso una resonancia magnética nuclear, en caso de que la sintomatología lo amerite y sea necesario determinar el grado de la lesión.

Tratamiento
El tratamiento inicial incluye reposo relativo, hielo, compresión con una venda elástica o muslera para evitar pérdida de sangre o que el moretón se vuelva más grande, elevación y si se tolera estiramientos musculares. Este tratamiento debe continuar por 24 – 72 horas. Si ya no existe dolor, se puede comenzar con movimientos sutiles del muslo y rodilla.
Posteriormente a esta etapa de recuperación, se pueden incluir ejercicios de rehabilitación, los cuales su médico le indicara dependiendo el caso. La cirugía es seleccionada para paciente con ruptura total del músculo o fractura.

RUPTURA DE TENDÓN DE AQUILES

Anatomía
El tendón de Aquiles es el tendón más largo del cuerpo. Conecta los músculos de la pantorrilla al talón y es usado cuando camina, corre o salta. Aunque el tendón de Aquiles es se adapta a presiones grandes es susceptible a alguna lesión.

Causa
La mayoría de las ocasiones una ruptura del tendón se presenta en personas entre 30 – 50 años por lo general deportistas que al realizar un estiramiento excesivo de la musculatura de la pantorrilla sufren molestias en esta área.

Síntomas
Las rupturas del tendón de Aquiles suelen ocurrir de 4-6cm con respecto al tobillo, son dolorosas a la palpación y movimiento, ocasionando impedimento para flexionar el tobillo, provocan inflamación en el sitio de la lesión además de cambios de coloración.

Diagnóstico
Durante la evaluación, su doctor le preguntara acerca de la lesión y como ocurrió esta. Después de discutir su sintomatología, el médico procederá a examinar su tobillo. Usualmente se encuentra inflamación en el área de la lesión. Al ejercer presión sobre esta, ocasionara dolor. Además se le explorara la pantorrilla, con una prueba llamada “Thompson” que consiste en flexionar la rodilla y al ejercer presión sobre la pantorrilla habrá ausencia de la flexión del tobillo. En orden de localizar el sitio de la lesión y la extensión de esta su médico le solicitara una resonancia magnética nuclear.

Tratamiento
No quirúrgico - Se asocia con una mayor tasa de reincidencia de ruptura, se selecciona para rupturas menores, aquellos con afecciones medicas que les impiden someterse a cirugía y pacientes menos activos. Este tratamiento involucra el uso de un yeso en una posición que permita la correcta cicatrización del tendón.

Quirúrgico – Este tratamiento es el mayormente utilizado, sobre todo para pacientes que se encuentran activos físicamente. Existen diversas técnicas disponibles para la reparación de la ruptura. El cirujano seleccionara el procedimiento más idóneo para el paciente. Después de la cirugía, el pie y tobillo son inmovilizados inicialmente con un yeso. Posteriormente se irán recomendando movimientos de rehabilitación para finalmente regresar a la actividad en 4 – 6 meses.

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